Un unico Dios

Más de 300.000 libros descargados
Un unico Dios Un unico Dios Un unico Dios

Salomon - La Biblia 23/07/2017Un unico Dios


Muerte de David y consagración de Salomón

David ya está muy entrado en años, y le queda poco tiempo de vida.
Uno de sus hijos, Adonías, empieza a prepararse para convertirse en su sucesor. Pero David no había dicho que él sería quien habría de sucederlo; es más, él había elegido a Salomón, hijo de su mujer Betsabé, para ser el nuevo rey.
Al descubrir que Adonías ya tenía todo preparado, y que, además, había hecho alianzas, decide acelerar el proceso de ungir rey a Salomón.

"Dijo el rey David: "Llamadme al sacerdote Sadoq, al profeta Natán y a Benaías, hijo de Yehoyadá". Y entraron a presencia del rey. El rey les dijo: "Tomad con vosotros a los veteranos de vuestro señor, haced montar a mi hijo Salomón sobre mi propia mula y bajadle a Guijón. El sacerdote Sadoq y el profeta Natán le ungirán allí como rey de Israel, tocaréis el cuerno y gritaréis: "Viva el rey Salomón". Subiréis luego detrás de él, y vendrá a sentarse sobre mi trono y él reinará en mi lugar, porque le pongo como caudillo de Israel y Judá". Benaías, hijo de de Yehoyadá, respondió al rey: "Amén. Así habla Yahveh, Dios de mi señor el rey. Como ha estado Yahveh con mi señor el rey, así esté con Salomón y haga su trono más grande que el trono de mi señor el rey David".
Bajaron el sacerdote Sadoq, el profeta Natán, Benaías, hijo de Yehoyadá, los kereteos y los peleteos, e hicieron montar a Salomón sobre la mula del rey David y le llevaron a Guijón.
El sacerdote Sadoq tomó de la Tienda el cuerno del aceite y ungió a Salomón, tocaron el cuerno y todo el pueblo gritó: "Viva el rey Salomón". Subió después todo el pueblo detrás de él; la gente tocaba las flautas y manifestaba tan gran alegría que la tierra se hendía con sus voces. Lo oyó Adonías y todos los invitados que con él estaban cuando habían acabado de comer; oyó Joab el sonido del cuerno y dijo: "¿Por qué este ruido de la ciudad alborotada?". Estaba todavía hablando cuando llegó Jonatán, hijo del sacerdote Abiatar; y Adonías le dijo: "Ven, pues eres un hombre valeroso y traerás buenas noticias". Jonatán respondió a Adonías: "Todo lo contrario. Nuestro señor el rey David ha proclamado rey a Salomón. El rey ha enviado con él al sacerdote Sadoq, al profeta Natán, a Benaías, hijo de Yehoyadá, a los kereteos y peleteos, y le han hecho montar sobre la mula del rey. El sacerdote Sadoq y el profeta Natán le han ungido rey en Guijón; han subido de allí llenos de gozo; la ciudad está alborotada; y ése es el tumulto que habéis oído. Más aún, Salomón se ha sentado en el trono real, y los servidores del rey han ido a felicitar a nuestro rey David diciendo: Que tu Dios haga el nombre de Salomón más dichoso que tu propio nombre y haga su trono más grande que tu trono. El rey se ha prosternado en su lecho, y ha dicho así: "Bendito Yahveh, Dios de Israel, que ha permitido que un descendiente mío se siente hoy sobre mi trono y que mis ojos lo vean"". Todos los invitados que estaban con Adonías temieron y, levantándose, se fueron cada uno por su camino. Adonías tuvo miedo de Salomón; se levantó y se fue y se agarró a los cuernos del altar. Avisaron a Salomón: "Mira que Adonías tiene miedo del rey Salomón y se ha agarrado a los cuernos del altar diciendo: Que el rey Salomón me jure desde hoy que su servidor no morirá a espada". Dijo Salomón: "Si es hombre honrado, no caerá en tierra ni uno de sus cabellos, pero si se halla maldad en él, morirá". El rey Salomón mandó que lo bajaran de junto al altar; entró y se postró ante el rey Salomón, y Salomón le dijo: Vete a tu casa". " (I Reyes 1:32-53)

Otra vez presenciamos las luchas intestinas por el poder, la descripción de trivialidades y narraciones de temas puramente terrenales.
David fallece y, como era totalmente previsible, Salomón asume el reinado y mata a Adonías.
Salomón termina de someter a los aliados que tenía Adonías y consolida su reinado.

Veamos a Salomón.

"Salomón fue yerno de Faraón, rey de Egipto; tomó la hija de Faraón y la llevó a la Ciudad de David, mientras terminaba de construir su casa, la casa de Yahveh y la muralla en torno a Jerusalén. Con todo, el pueblo ofrecía sacrificios en los altos, porque en aquellos días no había sido aún construida una casa para el Nombre de Yahveh. Salomón amaba a Yahveh y andaba según los preceptos de David su padre, pero ofrecía sacrificios y quemaba incienso en los altos.
Fue el rey a Gabaón para ofrecer allí sacrificios, porque aquel es el alto principal.
Salomón ofreció mil holocaustos en aquel altar.
En Gabaón Yahveh se apareció a Salomón en sueños por la noche. Dijo Dios: "Pídeme lo que quieras que te dé". Salomón dijo: "Tú has tenido gran amor a tu siervo David mi padre, porque él ha caminado en tu presencia con fidelidad, con justicia y rectitud de corazón contigo. Tú le has conservado este gran amor y le has concedido que hoy se siente en su trono un hijo suyo. Ahora Yahveh mi Dios, tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un niño pequeño que no sabe salir ni entrar. Tu siervo está en medio del pueblo que has elegido, pueblo numeroso que no se puede contar ni numerar por su muchedumbre. Concede, pues, a tu siervo, un corazón que entienda para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal, pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande?". Plugo a los ojos del Señor esta súplica de Salomón, y le dijo Dios: "Porque has pedido esto y, en vez de pedir para ti larga vida, riquezas, o la muerte de tus enemigos, has pedido discernimiento para saber juzgar, cumplo tu ruego y te doy un corazón sabio e inteligente como no lo hubo antes de ti ni lo habrá después. También te concedo lo que no has pedido, riquezas y gloria, como no tuvo nadie entre los reyes. Si andas por mis caminos, guardando mis preceptos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo prolongaré tus días".
Se despertó Salomón y era un sueño. Entró en Jerusalén y se puso delante del arca de la alianza del Señor; ofreció holocaustos y sacrificios de comunión y dio un banquete a todos sus servidores. " (I Reyes 3:1-15)

Imposible pasar por la lectura de la Biblia sin leer esta famosa narración.

"Vinieron por entonces al rey dos prostitutas y se presentaron ante él.
Una de las mujeres dijo: "Oyeme, mi señor. Yo y esta mujer vivíamos en una misma casa, y yo he dado a luz, estando ella conmigo en la casa. A los tres días de mi alumbramiento, también dio a luz esta mujer; estábamos juntas, no había ningún extraño con nosotras en la casa, fuera de nosotras dos. El hijo de esa mujer murió una noche, porque ella se había acostado sobre él. Se levantó ella durante la noche y tomó a mi hijo de mi lado, mientras tu sierva dormía, y lo acostó en su regazo, y a su hijo muerto lo acostó en mi regazo. Cuando me levanté por la mañana para dar de mamar a mi hijo, lo hallé muerto; pero fijándome en él por la mañana vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz". La otra mujer dijo: "No, todo lo contrario, mi hijo es el vivo y tu hijo es el muerto". Pero la otra replicó: "No; tu hijo es el muerto y mi hijo es el vivo". Y discutían delante del rey. Dijo el rey: "Esta dice: "Mi hijo es éste, el vivo, y tu hijo es el muerto". Pero la otra dice: "No, tu hijo es el muerto, y mi hijo es el vivo". Dijo el rey: "Traedme una espada". Llevaron una espada ante el rey. Dijo el rey: "Partid en dos al niño vivo y dad una mitad a una y otra a la otra". La mujer de quien era el niño vivo habló al rey, porque sus entrañas se conmovieron por su hijo, y dijo: "Por favor, mi señor, que le den el niño vivo y que no le maten". Pero la otra dijo: "No será ni para mí ni para ti: que lo partan". Respondió el rey: "Entregad a aquélla el niño vivo y no le matéis; ella es la madre". Israel oyó el juicio que hizo el rey y reverenciaron al rey, pues vieron que había en él una sabiduría divina para hacer justicia. " (I Reyes 3:16-28)

Salomón resultó ser un rey muy inteligente y sabio, que hizo prosperar sobre manera a los israelitas, quienes tuvieron paz y un gran crecimiento económico.
Salomón erigió un templo para Yahveh como nunca antes se había visto y la nube de la presencia de Dios volvió a verse, como en las épocas de Moisés.
Lamentablemente Salomón tenía debilidades, ya desde el principio estaba en él el germen del error.
Fue yerno del faraón egipcio y aunque amaba a Dios, igual quemaba inciensos como los egipcios, éste parecía un detalle menor.., pero no lo era.
Salomón llegó a tener setecientas mujeres con el rango de princesas y trescientas como concubinas. Ya en su ancianidad, adoptó a los dioses de sus mujeres y edificó altares a Kemos, un dios de los moabitas tremendamente sanguinario, y a Milkom, otro semejante.
Nuevamente los dioses paganos hacen su aparición entre el pueblo elegido. Todo parecía marchar bien y cuando menos se esperaba, los encontramos, otra vez, entregados a prácticas politeístas.

"Yahveh dijo a Salomón: "Porque de tu parte has hecho esto y no has guardado mi alianza y las leyes que te ordené, voy a arrancar el reino de sobre ti y lo daré a un siervo tuyo. No lo haré sin embargo en vida tuya por causa de David tu padre; lo arrancaré de mano de tu hijo. Tampoco arrancaré todo el reino; daré una tribu a tu hijo, en atención a David, mi siervo, y a causa de Jerusalén que he elegido"." (I Reyes 11:11-13)

Dios, en otro momento y ante un hecho de esta naturaleza, hubiese abierto la tierra para que se tragara a Salomón; sin embargo, mira a un costado y le dice que su castigo vendrá después de su muerte. ¿Por qué se lo permite? ¿Por qué no actúa en ese momento?
Dios ya había hecho la limpieza más profunda inicial y ahora estaba afianzando el nuevo escenario de creencias, el monoteísmo sobre el politeísmo inicial de esos pueblos.
Es posible que el hecho de que Salomón erigiese templos a dioses que estaban claramente prohibidos por Él le fuese útil para la historia general, para poder dejar al descubierto a aquellos que silenciosamente los seguían y de esa manera neutralizarlos, y de así continuar con ese vaivén de confianza-erradicación, confianza-erradicación que ya hemos señalado.
Probablemente el nivel de los seguidores de estos dioses malvados y sanguinarios, como los que se citan más arriba, fuese de menor envergadura que los que encontraron los israelitas durante el éxodo, debido a que la respuesta de Dios es mucho más mesurada.
También podemos pensar que las acciones contra Dios, las acciones de los hombres que tienen papeles protagónicos en la historia, como Moisés, David, Salomón, justamente, son puestos por Dios para que sirvan de enseñanza tanto a propios como a ajenos, tanto al pueblo elegido, como a "los otros".
De todas maneras, valga la aclaración, cuando se dice que Dios mata a una persona, o a un pueblo completo, debemos recordar que el alma no puede ser muerta, el alma es inmortal. Sólo Dios sabe cuál es la necesidad de que esos seres dejen de existir en este nivel de existencia como seres humanos.

Hay momentos en que esto se pone un poco más complicado, ¿no?
Sí…, sigamos.


Jeroboam y la muerte de Salomón

"Jeroboam era hijo de Nebat, efraimita de Seredá; su madre se llamaba Seruá y era viuda. Era servidor de Salomón y alzó la mano contra el rey.
Esta fue la ocasión de que alzara su mano contra el rey: Salomón estaba construyendo el Milló, para cerrar la brecha de la ciudad de David su padre.
Este Jeroboam era hombre de valía.
Salomón vio cómo este joven hacía su trabajo y le puso al frente de toda la leva de la casa de José.
Por aquel tiempo salió Jeroboam de Jerusalén, y el profeta Ajías de Silo le encontró en el camino. Iba éste cubierto con un manto nuevo y estaban los dos solos en el campo.
Ajías tomó el manto nuevo que llevaba, lo rasgó en doce jirones y dijo a Jeroboam: "Toma para ti diez jirones, porque así dice Yahveh, Dios de Israel: Voy a hacer jirones el reino de manos de Salomón y te voy a dar diez tribus. Le quedará la otra tribu en atención a mi siervo David y a Jerusalén, la ciudad que me elegí entre todas las tribus de Israel; porque me ha abandonado y se ha postrado ante Astarté, diosa de los sidonios, ante Kemós, dios de Moab, y ante Milkom, dios de los ammonitas, y no ha seguido mis caminos haciendo lo que es justo a mis ojos, ni mis decretos ni mis sentencias como su padre David. Pero no tomaré todo el reino de su mano; le mantendré como príncipe todos los días de su vida en atención a David mi siervo, a quién elegí y que guardó mis mandatos y mis decretos. Pero tomaré el reino de mano de su hijo y te daré de él diez tribus; daré a su hijo una tribu para que quede siempre a David mi siervo una lámpara en mi presencia, delante de mí en Jerusalén, la ciudad que me elegí para poner allí mi Nombre. Te tomaré a ti y te haré reinar sobre cuanto desee tu alma, y serás rey de Israel. Si escuchas todo cuanto yo te ordene, y andas por mi camino, y haces lo recto a mis ojos guardando mis decretos y mis mandamientos como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré una casa estable como se la edifiqué a David. Te entregaré Israel y humillaré el linaje de David por esta causa. Pero no para siempre".
Salomón trató de dar muerte a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, junto a Sosaq, rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta la muerte de Salomón.
El resto de los hechos de Salomón, todo lo que hizo y su sabiduría ¿no está escrito en el libro de los hechos de Salomón?
El tiempo que Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel fue de cuarenta años. Se acostó Salomón con sus padres y fue sepultado en la ciudad de su padre David. Reinó en su lugar su hijo Roboam." (I Reyes 11:26-43).

Continúan las "intrigas palaciegas", Jeroboam es proclamado rey de Israel, pero los que creían que el rey debía ser Roboam, hijo de Salomón, reúnen ciento ochenta mil hombres y se disponen a declarar la guerra contra Israel para imponerlo. Roboam, representaba a las tribus de Judá y de Benjamín.
Pero Dios les dice que no deben embarcarse en esa guerra fratricida.

"Así habla Yahveh:
"No subáis a combatir con vuestros hermanos los israelitas. Que cada uno se vuelva a su casa porque esto es cosa mía".
Ellos escucharon la palabra de Yahveh, y se volvieron para ir conforme a la palabra de Yahveh. Jeroboam fortificó Siquem, en la montaña de Efraím, y habitó en ella. Salió de ella y fortificó Penuel." (I Reyes 12:24-25)

Jeroboam se aleja de Dios y reanuda la adoración de dioses falsos.

"Por orden de Yahveh, un hombre de Dios llegó de Judá a Betel cuando Jeroboam estaba en pie sobre el altar para quemar incienso, y por orden de Yahveh apostrofó al altar diciendo: "Altar, altar, así dice Yahveh: Ha nacido a la casa de David un hijo llamado Josías que sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los altos, a los que queman incienso sobre ti, y quemará huesos humanos sobre ti".
Aquel mismo día dio una señal diciendo: "Esta es la señal de que Yahveh habla: el altar va a romperse y se va derramar la ceniza que hay sobre él".
Cuando el rey oyó lo que el hombre de Dios decía contra el altar de Betel, extendió su mano desde encima del altar diciendo: "Prendedle". Pero la mano que extendió contra él se secó y no pudo volverla hacia sí. El altar se rompió y se esparció la ceniza del altar según la señal que había dado el hombre de Dios por orden de Yahveh.
Respondió el rey al hombre de Dios: "Aplaca, por favor el rostro de Yahveh tu Dios, para que mi mano pueda volver a mí". Aplacó el hombre de Dios el rostro de Yahveh, volvió la mano al rey y quedo como antes. Dijo el rey al hombre de Dios: "Entra en casa conmigo para confortarte y te haré un regalo". Dijo el hombre de Dios al rey: "Aunque me dieras la mitad de tu casa no entraré contigo y no comeré ni beberé agua en este lugar, porque así me lo ha ordenado la palabra de Yahveh: No comerás pan ni beberás agua ni volverás por el camino por el que has ido". Y se fue por otro camino, no volvió por el camino por donde había venido a Betel.

Vivía en Betel un anciano profeta. Vinieron sus hijos y le contaron cuanto había hecho aquel día el hombre de Dios en Betel, contaron a su padre las palabras que dijo el rey. Su padre les dijo: "¿Por qué camino se ha ido?". Sus hijos le mostraron el camino por el que se fue el hombre de Dios que vino de Judá. Dijo a sus hijos: "Aparejadme el asno". Y aparejaron el asno y se montó sobre él. Fue en seguimiento del hombre de Dios y le encontró sentado bajo el terebinto y le dijo: "¿Eres tú el hombre de Dios que ha venido de Judá?". El respondió: "Yo soy". Le dijo: "Ven conmigo a casa y comerás algo". Respondió: "No puedo volver contigo ni puedo comer pan ni beber agua en este lugar porque la palabra de Dios me dijo: No comerás pan ni beberás agua ni volverás por el camino por el que viniste". Pero él le dijo: "También yo soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por orden de Yahveh diciendo: Hazle volver contigo a tu casa para que coma y beba agua", pero le mentía.
Se volvió, pues, con él y comió pan y bebió agua en su casa.
Estando ellos sentados a la mesa, fue dirigida la palabra de Dios al profeta que le había hecho volver, y gritó al hombre de Dios que vino de Judá, diciendo: "Así dice Yahveh: Porque has desobedecido la voz de Yahveh y no has guardado la orden que Yahveh tu Dios te había dado, sino que te has vuelto y has comido pan y has bebido agua en el lugar del que dijo: No comerás pan y no beberás agua, tu cadáver no entrará en la tumba de tus padres".
Después de haber comido y bebido, el profeta que le había hecho volver le aparejó su asno. Partió, y un león le encontró en el camino y le mató; su cadáver yacía en el camino y el asno permanecía junto a él; también el león permanecía junto al cadáver.
Pasaron algunos hombres que vieron el cadáver tirado en el camino y al león que permanecía junto al cadáver; entraron y lo contaron en la ciudad en que vivía el anciano profeta. Lo oyó el profeta que le había hecho volver del camino, y dijo: "Es el hombre de Dios que desobedeció la orden de Yahveh, y Yahveh lo ha entregado al león que le ha destrozado y matado, según la palabra que le dijo Yahveh". Habló a sus hijos diciendo: "Aparejadme el asno", y se lo aparejaron. Partió, y halló el cadáver tendido en el camino, y al asno y al león que permanecían junto al cadáver.
El león no había devorado el cadáver ni había destrozado al asno.
Levantó el profeta el cadáver del hombre de Dios, lo puso sobre el asno y lo trajo. Entró en la ciudad el anciano profeta, le lloró y le sepultó. Depositó el cadáver en su propio sepulcro, e hicieron la lamentación sobre él: "¡Ay, hermano mío!" Después que le hubo sepultado, dijo a sus hijos: "Cuando yo muera, me sepultaréis en el sepulcro en que ha sido sepultado el hombre de Dios; junto a sus huesos depositaréis mis huesos, porque con toda certeza se cumplirá la palabra que por orden de Yahveh gritó contra el altar de Betel y contra todos los santuarios de los altos que hay en las ciudades de Samaría".
Después de esto no se volvió Jeroboam de su mal camino, continuó haciendo sacerdotes para los altos de entre el pueblo común; a todo el que lo deseaba le investía como sacerdote de los altos, Este proceder hizo caer en pecado a la casa de Jeroboam y fue causa de su perdición y su exterminio de sobre la faz de la tierra. " (I Reyes 13:1-34).

Aquí se plantean varios temas. Primero, Yahveh hace saber que el crimen de adoración no quedará impune, y muestra su poder sobre el profeta y la imposibilidad que tiene cualquiera de hacerle frente, -la mano de Jeroboam se seca-. Segundo, Dios muestra que no importa que tan cerca suyo se encuentren, no deben desviarse de lo que les mandó a hacer; si Dios dice que algo es blanco, es blanco, no gris, ni verde…, es blanco; y si dice que no vuelvas ni comas, pues, no debes ni volver ni comer. Dios tiene sus motivos y necesita que sean obedientes y no pongan en duda lo que dictamina. Lo que Dios ordena no tiene medias tintas, no es algo sobre lo que se pueda discutir.
Esta idea se repite en el acervo de la humanidad, está plasmada en el refrán "si fulano se tira a un pozo, ¿vos también te vas a tirar?".
Todos deben escuchar y aprender. Si Dios dice que no se debe adorar a dioses falsos y que no se deben hacer ídolos de piedra, entonces no se debe ni adorar dioses falsos ni hacer ídolos de piedra, ¿cuál es la duda?

La implantación de la monarquía no trajo buenos resultados para Israel, excepto un momento de bonanza económica con Salomón, lo demás fue retroceso y división.
El pueblo elegido ya no era una unidad, ahora se encontraba dividido y en una etapa de plena adoración de otros dioses. Además, mostraban otras actitudes degradantes, consecuencia de haber vuelto a costumbres bárbaras, y haberse alejado de las normas de Dios. Israel se atomizaba y salvo un par de excepciones todo era cuesta abajo.
 

Descarga el libro EL OBSERVADOR de Alberto Canen Un unico Dios
La explicación del Génesis. El relato de la Creación de la Biblia comprendido tanto desde lo científico como desde lo espiritual.
Descarga el libro UN ÚNICO DIOS de Alberto Canen Un unico Dios
El motivo de ser del pueblo elegido. El origen del pueblo judío. El paso de la infancia a la adultez de la humanidad.

Para consultar por Un unico Dios Salomon - La Biblia
haga clic aquí

Última actualización 23/07/2017 15:21:36Un unico Dios
Un unico Dios Un unico Dios Un unico Dios
Un unico Dios
Un unico Dios Un unico Dios
Alberto Canen, Un unico Dios
El autor de Un Unico Dios

La biblia y el pueblo elegidoUn único Dios: El motivo de ser del pueblo elegido. (Spanish Edition) [Paperback]
Sr Alberto Canen (Author)

Price: U$S 18.49 & FREE Shipping on orders over $25. (Amazon)

In Stock.
Ships from and sold by Amazon.com. Gift-wrap available.

Amazon clic aquí


El genesis y la cienciaEl observador: Del relato de la Creacion a la explicacion cientifica. (Spanish Edition) [Paperback]
Sr Alberto Canen (Author)

Price: U$S 7.99 & FREE Shipping on orders over $25. (Amazon)

In Stock.
Ships from and sold by Amazon.com. Gift-wrap available.

Amazon Clic aquí



Un unico Dios Recomienda esta página
Un unico Dios ¡Agregar a Favoritos!
Guardar en:
Guardar en Marcadores
Un unico Dios
Goodreads


  • Un único Dios ISBN 9789873324383, y El observador ISBN 9789873324376
  • por Alberto Canen, todos los derechos reservados, copyright 2010-2016
  • Buenos Aires, Argentina | Tel.: (54) 11-4765-9390
  • editor@albertocanen.com
  • El observador y Un único Dios por Alberto Canen se encuentran bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
    Basada en una obra en www.albertocanen.com. Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en www.albertocanen.com/...ciones.htm.
    Licencia de Creative Commons
    Imágenes del libro El observador by Alberto Canen is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
    Creado a partir de la obra en http://www.albertocanen.com.

    Últimas búsquedas: cursos biblicos, mensajes biblicos, teologia biblica, estudios biblicos evangelicos, dicionario biblico, biblia en hebreo, la biblia hebrea, biblia hebrea, hebreos biblia, biblia hebreo español, biblia hebreopalabras de la biblia de como despedir a un hijo que se suisida , que es pangea y que dio como resultado, cuantos tipos de leyes tiene exodo, cuando el mar se dividio cuando moises paso, la marcha del pueblo judio en el desierto, politeismo definicion, genesis creacion del hombre del libro bagavad guita, http ununicodios.com author, como cumpleo noe con dios en el diluvio, por que egipto viene ser como una ruina,

    Diseño web y optimización www.paginadigital.com.ar

    Un unico Dios